Cerré los ojos, noté su aliento en mi mejilla, deduje que sus labios estaban a milímetros de los míos.

Ese monstruo que siempre persigue a las relaciones, demasiado tóxico, demasiado nocivo. Habrás oído hablar sobre él diciendo que son importantes en una relación, quizá hayas oído que si no los tienes es que no te quieren, que tener un poco no es malo… todo eso es basura. Es como el alcohol a las drogas, no deja de ser menos droga por estar socialmente aceptado.

Reflexiona, ¿Cómo son nuestras relaciones hoy día? ¿Cómo nos relacionamos? El concepto de realidad es diferente para cada persona y definir todas estas cuestiones hoy día es complicado. Sin embargo, creo que hay muchas cuestiones comunes sobre las que deberíamos pararnos a reflexionar, siempre teniendo en cuenta lo que decía Ortega y Gasset ¨cada uno somos uno y sus circunstancias¨.

Llegamos a ese parking, y comenzamos a besarnos y meternos mano, nuestros besos nos iban encendiendo, nuestros labios se buscaban, con pasión, nuestras lenguas se unían en un baile, buscando nuestro sabor…
Cuando ya no podíamos más, y nuestras manos volaban por nuestros cuerpos, salimos de ese coche, y nos dirigimos al baño.

Hablar de amistad es hablar del sentimiento de pertenencia a un grupo. Los amigos son la familia que elegimos, hablar de amistad es hablar del sentimiento que te conecta con el mundo que te rodea. Siempre es importante, pero en la adolescencia lo es todo.

El amor es el sentimiento más maravilloso que hay en la vida, el amor no duele, el amor no se define, solo se vive, se siente… el amor no aprieta, ni ahoga, el amor te deja volar alto, cuanto necesites, acompañado hasta que se pueda siendo en todo momento libre sin atar ni amarrar, el amor es dar la mano y soltarla, es compartir el camino, aventuras, locura y vida. El amor no se mide, ni se cuestiona, el amor está presente en cada detalle, palabra y acto que se emite.

Solos él y yo, un colchón en el salón de aquella casa que siempre era familiar, los dos desnudos uno frente a otro, mi mano subía y bajaba por su cuerpo, solo quería sentirlo, el hacia leves sonidos de placer cuando sentía las yemas de mis dedos pasear por cada rincón de su cuerpo.

La curiosidad es el motor, el combustible de todo. Tratar de entender las cosas porque uno las quiere entender y no preguntarnos todo el tiempo ¿Cuál es el valor de entender las cosas? Si todos mantuviéramos en el mundo la mirada de niños, de quien mira algo por primera vez quizá muchas de las cosas no nos pasarían desapercibidas…

Necesito escupir todo esto que sale de mi corazón. Porque no espera a que sea el día o la hora perfecta de algo para actuar, porque siempre hace las cosas como la siente y ya, porque eso le ha hecho tener innumerables cicatrices, y porque créeme que no sabe lo precioso que está con ellas…

Alcohol, risas y buena conversación, así empezó todo… Un juego donde todo empezaría a cambiar hasta que subiera la temperatura a niveles que nadie podría sospechar al empezar aquella noche de viernes…