Siento el frio del aire acondicionado en la punta de mis pezones, fuera hace un calor infernal y nosotros vivimos en esta maravillosa burbuja de este apartamento… soy consciente que mis pezones comienzan a ponerse de punta, abro los ojos y el está ahí mirándome, solo los cerré un segundo, pero su mirada es intensa, se le oscurecen los ojos de una manera cuando me mira con deseo, que deja al mismo demonio fuera de juego…