Ese monstruo que siempre persigue a las relaciones, demasiado tóxico, demasiado nocivo. Habrás oído hablar sobre él diciendo que son importantes en una relación, quizá hayas oído que si no los tienes es que no te quieren, que tener un poco no es malo… todo eso es basura. Es como el alcohol a las drogas, no deja de ser menos droga por estar socialmente aceptado.